Fisioterapia especializada en suelo pélvico
Vuelve a sentir
que tu cuerpo
está de tu lado.
Fisioterapia de suelo pélvico en Málaga desde una mirada integral para ayudarte a comprender lo que ocurre, recuperar funcionalidad y volver a confiar en tu cuerpo.
+30 años de experiencia · Tratamiento individualizado · Acompañamiento cercano
Cuando algo cambia en tu cuerpo, puede cambiar mucho más que un síntoma.
El dolor, las pérdidas o las molestias del suelo pélvico pueden acabar condicionando cosas que antes parecían sencillas.
- Hacer deporte.
- Viajar.
- Salir de casa.
- Disfrutar de tus relaciones.
- Sentirte segura en tu propio cuerpo.
Muchas mujeres llegan a consulta después de meses o años buscando respuestas.
No se trata solo de aliviar un síntoma.Se trata de recuperar la confianza en tu cuerpo.
¿En qué puedo ayudarte?
Cada cuerpo y cada historia son diferentes. Por eso, el tratamiento comienza siempre con una valoración individual.
Disfunciones miccionales. Incontinencia urinaria de esfuerzo, urgencia, vejiga hiperactiva, dificultad miccional y otras alteraciones de la micción.
Disfunciones anorrectales. Estreñimiento, dificultad evacuatoria, incontinencia anal, fisuras, hemorroides y otras alteraciones de la función defecatoria.
Dolor pélvico. Dolor pélvico agudo o reciente, y dolor pélvico persistente: dolor vulvar o perineal, dolor relacionado con cicatrices, episiotomía o desgarros, dolor en las relaciones sexuales, neuralgia del pudendo, dolor posquirúrgico, entre otros.
Prolapsos. Valoración del suelo pélvico y acompañamiento individualizado para mejorar su función y recuperar confianza al moverte, realizar esfuerzos y desarrollar tus actividades cotidianas.
Embarazo y postparto. Preparación y recuperación del suelo pélvico durante una etapa en la que el cuerpo atraviesa importantes cambios físicos y funcionales.
Menopausia. Acompañamiento especializado ante los cambios que pueden aparecer en el suelo pélvico, la función sexual y el bienestar durante esta nueva etapa.
Valoración individual en Málaga, Málaga.
Una mirada diferente
El suelo pélvico no funciona de manera aislada.
RespiraciónMovimientoPosturaTejidosHábitosSistema nerviosoComprender
Entender qué ocurre.
Regular
Crear mayor seguridad.
Recuperar confianza
Volver a sentir autonomía.
Mi forma de acompañarte
Método RECORDAR
Recordar es volver al corazón. Volver al cuerpo. Volver a confiar.
Después de más de 30 años acompañando a personas, he ido integrando mi experiencia y formación en una manera propia de entender el proceso terapéutico: el Método RECORDAR.
No es un protocolo rígido ni significa que todas las personas necesiten lo mismo. Es una forma de acompañar cada proceso desde una mirada integral, respetando la historia, las necesidades y el momento de cada persona.
R · Recibir
Escuchar tu historia y crear un espacio de confianza.
E · Explorar
Explorar qué está ocurriendo mediante una valoración integral.
C · Comprender
Dar sentido a los síntomas y establecer juntos los objetivos.
O · Orientar
Diseñar un tratamiento individualizado utilizando los recursos terapéuticos que cada persona necesite.
R · Regular
Favorecer condiciones de mayor regulación y seguridad en el organismo.
D · Desarrollar recursos
Aprender herramientas que puedas incorporar fuera de la consulta.
A · Autonomía
Ir necesitando cada vez menos del tratamiento y recuperar capacidad para tomar decisiones sobre tu propio proceso.
R · Recordar
Volver a confiar en tu cuerpo y en los recursos que ya existen en ti.
«Pongo mis conocimientos y mi experiencia al servicio de tu proceso. La capacidad de recuperar el equilibrio no empieza en mí: también está en ti.»
Más de 30 años aprendiendo a escuchar el cuerpo.
Soy Rocío Sánchez-Lafuente Acevedo, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.
Durante más de treinta años de profesión he seguido formándome y explorando diferentes maneras de comprender y acompañar al ser humano.
Mi trayectoria me ha llevado a integrar la fisioterapia especializada con el trabajo corporal, las cadenas musculares GDS, la terapia miofascial, la terapia craneosacral, la respiración, la comprensión del sistema nervioso y otros recursos terapéuticos.
Pero si algo he aprendido durante todos estos años es que ninguna técnica sustituye a escuchar a la persona que tienes delante.
Por eso mi trabajo comienza creando un espacio de seguridad, respeto y confianza desde el que podamos comprender qué está ocurriendo y encontrar el camino más adecuado para ti.
Un caso real
Más de un año viviendo pendiente del dolor.
Sonia, 66 añosDolor pélvico persistente
Antes
- Dolor al sentarse
- Dificultad al ir al baño
- Dolor en las relaciones
- Miedo a determinadas actividades
El proceso
- Valoración integral
- Fisioterapia especializada
- Educación sobre el dolor
- Regulación del sistema nervioso
Después
- Recuperó actividades que había dejado.
- Aprendió a reconocer y gestionar sus síntomas.
- Las sesiones pudieron espaciarse.
El cambio no fue solo sentir menos dolor. Fue dejar de vivir permanentemente pendiente de él.
Cada persona y cada proceso terapéutico son diferentes. Los resultados dependen de las características y circunstancias individuales de cada caso.
Preguntas frecuentes sobre fisioterapia de suelo pélvico
¿Qué es la fisioterapia de suelo pélvico?
Es una especialidad de la fisioterapia dedicada a la valoración y el tratamiento de las estructuras de la región abdominopélvica: musculatura del suelo pélvico, abdomen, diafragma, tejidos, articulaciones y su relación con la respiración, la postura y el sistema nervioso. Su objetivo es mejorar la función y acompañar a la persona a comprender lo que le ocurre.
¿Cuándo debería acudir a un fisioterapeuta de suelo pélvico?
Habitualmente se consulta ante pérdidas de orina o gases, urgencia miccional, sensación de peso o bulto, dolor pélvico, dolor en las relaciones sexuales, estreñimiento, durante el embarazo y el postparto, en la menopausia o antes y después de una cirugía de la zona. Ante la duda, una valoración permite orientar cada situación.
¿La fisioterapia puede ayudar con la incontinencia urinaria?
La fisioterapia de suelo pélvico es una de las opciones de abordaje conservador más habituales en la incontinencia urinaria. El trabajo se plantea siempre tras una valoración individual, ya que las causas y los factores implicados varían mucho de una persona a otra.
¿Puedo acudir si tengo dolor pélvico?
Sí. El dolor pélvico persistente suele estar influido por varios factores: tejidos, movimiento, respiración, hábitos y sensibilización del sistema nervioso. El abordaje combina terapia manual, trabajo corporal, educación en dolor y recursos de regulación adaptados a cada caso.
¿Se recomienda valorar el suelo pélvico después del parto?
Una valoración postparto permite conocer el estado de la musculatura, la pared abdominal y la cicatrización, resolver dudas y planificar la vuelta progresiva a la actividad física y a la vida cotidiana. El momento adecuado se acuerda de forma individual.
¿La menopausia puede afectar al suelo pélvico?
Los cambios hormonales de esta etapa pueden influir en los tejidos, la función urinaria, la esfera sexual y la sensación de sostén. La fisioterapia puede acompañar estos cambios trabajando función, tejidos, hábitos y recursos propios.
¿Los hombres también pueden necesitar fisioterapia de suelo pélvico?
Sí. El suelo pélvico masculino puede presentar alteraciones relacionadas con dolor pélvico, alteraciones del control urinario o procesos e intervenciones prostáticas, entre otras situaciones.
¿Cómo es una primera valoración de suelo pélvico?
Comienza con una entrevista detallada sobre tu historia y tus síntomas. Después se realiza una valoración física que puede incluir postura, respiración, abdomen y suelo pélvico. Cualquier exploración se explica previamente y se realiza únicamente con tu consentimiento; siempre puedes decidir no hacerla.
¿Cuánto dura un tratamiento?
Depende de cada persona, de su situación y del tiempo de evolución. Tras la valoración se plantea una orientación realista y se revisa durante el proceso. A medida que ganas recursos y autonomía, las sesiones se espacian.
¿Necesito derivación médica para acudir?
No es imprescindible acudir con derivación médica. Si existe un informe, prueba o seguimiento médico, resulta muy útil traerlo, y siempre que sea conveniente se recomienda coordinar el proceso con los demás profesionales que te atienden.

